Introducción
No es de sorprender que las patologías alimentarias estén incrementándose día a día teniendo en cuenta el lugar en que nuestra sociedad coloca el ser delgado.
En nuestra cultura, las jóvenes reciben el mensaje desde muy temprana edad que para ser felices y tener éxito hay que ser delgado. Anuncios de dietas aparecen constantemente en la televisión dándonos el mensaje de que una vez que hayamos bajado de peso seremos felices.
Esta presión social lleva a que muchos adolescentes no conformes con su cuerpo se depriman, se aíslen y se sientan perdedores. Dicha presión social seria una de las causas por la cual muchos adolescentes se vuelcan a una dieta con el fin de conseguir el cuerpo ideal, una dieta que en muchos casos se vuelve una obsesión de nunca acabar, una obsesión que pasa a ser el centro de sus vidas.
La anorexia y la bulimia, son dos caras de una misma moneda, dos patologías complejas y multicausales que involucran no solo cambios fisiológicos sino también psicológicos.